Vivimos en una sociedad generosa. Estoy convencido de ello. Los tiempos en los que cada uno miraba sólo por sí mismo han pasado, ahora la gente se preocupa de lo que pasa en el tercer mundo y ayuda a que deje de pasar.
Sin ir más lejos, hoy he leído una noticia que hablaba sobre el acuerdo al que han llegado Microsoft y Dell, y por el cual si alguien compra un ordenador Dell PRODUCT RED con Windows Vista Ultimate (valorado en 1.599 dólares o más), las compañías van a dar entre 50 y 80 dólares para combatir el SIDA en África.
Hace un tiempo también hubo una campaña de Ariel y Unicef (con gran difusión en televisión) que promovía el ahorro de agua y ayudaba a países necesitados en recursos hídricos entregando 1 euro a Unicef por cada usuario que diese sus datos personales a Ariel (hasta un límite razonable de 40.000 usuarios / euros).
Operación Triunfo también ayudó entregando 1 euro por cada disco vendido (creo recordar que del especial de Navidad…, pero no estoy seguro). Y, como eran tan solidarios, animaban a la gente a comprar el disco porque así ayudarían a los necesitados. Creo que ese momento no cayeron en que si hubiesen dicho a la gente que entregase el importe íntegro del disco a un necesitado habría estado mejor, pero entiendo que tienen cientos de cosas y no se dieron cuenta de este detalle.
Y no son los únicos, hay muchos más. Por ejemplo, mi propio vecino. Sí, mi vecino. El otro día tenía un puestecito en la calle con un cartel que ponía: (se oculta su nombre para preservar su intimidad)
“Sé solidario.
El Vecino entregará el 19.99% a una ONG de todo lo que consiga recaudar hoy.”
Bueno, en privado él luego me dijo que tenía que reducir del 19.99% un 2.5% por gastos administrativos, pero eso es lógico.
Y yo creo que está muy bien, voy a hacer yo lo mismo, pero como soy más solidario que él, yo voy a entregar el 25% de lo que recaude. Está bien, ¿no?
Ahora ya dejo la ironía.
Y el motivo, al final, es que somos una sociedad consumista. Consumimos todo, hasta la solidaridad. Necesitamos que alguien nos venda solidaridad para sentirnos bien. No nos paramos a pensar que si queremos ser solidarios de verdad, deberíamos coger el dinero del CD y darlo a una ONG íntegro, y no comprar un CD a un programa de televisión que se lleva el 90% limpio del producto porque así somos solidarios… con la discográfica, claro.
Y termino como empecé, ahora somos menos generosos, miramos más por nosotros mismos; porque ahora sólo vas a lo tuyo y para tener esa falsa sensación de solidaridad no nos molestamos lo más mínimo, tan sólo para ir a comprar ese CD que nos gusta, o ese ordenador que queremos. O bien, estamos tan ciegos que no nos damos cuenta de que el objetivo de las empresas es ganar más dinero, no el ser solidarios.
Para ser solidarios no hacen falta intermediarios. Tienes gente a la que podrías ayudar a tu lado todos los días. Algunos necesitan recursos económicos; otros sólo un poco de atención, o alguien en quien apoyarse moralmente. Empieza por ser solidario con los que te rodean.
La próxima vez que veas un anuncio en televisión de una empresa que quiere ser solidaria a tu costa, podrías hacer lo siguiente: no compres el producto y si quieres ser solidario entrega la cantidad que creas oportuna (o cualquier otra cosa) a alguien que lo necesite, pero directamente tú.
Por cierto, ¿cuánto cuesta una campaña de televisión? ¿Más de 40.000 euros?




Saludos!!
A mi me hacen mucha gracia las “cenas solidarias”, en las que unos cuantos bien situados economicamente se gastan 100 euros en una cena, en la que no más de 5€ van a ir destinados a la causa solidaria. Y todos los que van encima presumen de su generosidad. En este mundo para sobrevivir hay que ser muy hipocrita.