Un 64% de los votantes rechaza en un referéndum la propuesta de los ultranacionalistas que dificultaba la adopción de la nacionalidad suiza.
Fuente: El pais
Blog de Peter Petrelli, Clark Kent y jatoru. Desde Suiza y España para compartir historias.
Un 64% de los votantes rechaza en un referéndum la propuesta de los ultranacionalistas que dificultaba la adopción de la nacionalidad suiza.
Fuente: El pais
Dentro de poco se cumplen 9 meses del día que aterrice gracias a la compañia EasyJet en tierras helvéticas. Muchos han sido los lugares que he podido visitar e incontable el número de experiencias que he podido vivir. Residiendo en tierra ajena estoy aprendiendo un montón de estos “suizos”, de sus costumbres y de su forma de ver la vida.
En estos meses a parte de los cambios laborales y personales, hemos podido realizar periplos a lo largo y ancho de Suiza partiendo desde nuestro centro de operaciones situado en Fribourg: Los osos de Berna, el chorrazo artificial (Jet d’eau) en Ginebra, las calles comerciales de Zurich, el museo olímpico de Lausanne, la catedral de Basel, el puente de madera de Lucerna, el lago de Murten, el castillo de Gruyeres, etc… Un montón de sitios a visitar.
Han pasado ya unos cuantos años, pero aún lo recuerdo como si fuese hace un par de meses. Recorríamos en autobús la parte mediterránea de España, sur de Francia e Italia hasta llegar a Roma. En el walkman (que compramos en Andorra) escuchábamos sin cesar Out of Time de R.E.M.; Radio Song sonaba al entrar en Niza; Losing My Regilion al hacerlo en Milán.
En ese viaje visité por primera vez Suiza, en la orilla izquierda del lago Como. Recuerdo esa noche con gran añoranza por la atmósfera de película de suspense que nos rodeó. Eran cerca de las 11 de la noche y la carretera se estrechaba cada vez más, pareciendo decir “no sigáis”. El cielo estaba despejado y había luna llena. A los lados de la carretera, árboles que parecían elevarse hasta tocar el cielo. De pronto llegamos a un claro en el que se encontraba el hotel en el que pasaríamos la noche. Éste, lo más parecido al de Psycosis en aquél momento, se encontraba situado en el borde del bosque, justo enfrente del parking del autobús. Recuerdo que hacía frío y se oían aullidos de lobos a lo lejos, por lo que entramos rápido en la recepción. El tutor ya se había apresurado a entrar un rato antes porque llegábamos tarde y no sabía si podríamos cenar.
Llevo trabajando como ingeniero en Suiza desde hace unos 6 meses y hace ya unas semanas que en el portal de mi casa vi este cartel que muestro a continuación:

El texto traducido dice:
Nos hemos encontrado un IPOD nano gris de 4GB en la calle de Arsenaux.
Si es tuyo llama al ### ### ### gracias.
Este tipo de cosas me sorprenden ya que vengo de un pais en el que no puedes dejar 2 minutos la bicicleta sin candado… ni con candado
Mi querida España, esta España mia, esta España nuestra…
Me imagino esta misma nota en mi pais y pongo la mano en el fuego a que el escribano recibiria cientos de llamadas solicitando la pertenencia del reproductor mp3. Es más, estoy seguro que el escribano se quedaría con el IPOD nano
¿Lo veis normal? ¿Porqué somos asi los españoles? ¿Haríamos lo mismo si no pasaramos penurias económicas?
El ipod nano en España te puede costar 129 euros mientras que en Suiza 120 euros. ¿Cómo puede ser mas caro que en Suiza teniendo ambos paises una gran diferencia en lo que a sueldos se refiere?
En fin .. Pilarin, la cosa esta muy mala… seguiremos friendo los huevos con saliva.
España ¡Quién te ha visto y quién te ve!
Saludos desde Fribourg (Suiza)
Ese era el comentario de la mañana. Jim está aquí y tenemos reunión a las 15:00h. No era la primera vez que venía por sorpresa, así que no sospeché que nada extraordinario fuese a pasar. De hecho, nadie lo sospechó. Pensamos lo típico, “…nos viene a presentar los resultados del trimestre…”, “… vendrá a decirnos que hemos comprado otra empresa…”, “…se ha cansado de la lluvia británica y querrá un poquito de sol español…”. Nada que tuviese que distraernos de nuestro trabajo más de lo necesario. Sobre todo a mí. Mi superior había anunciado tres semanas antes que se iba de la empresa y hacía 3 días que se fue. Mi contrato se acababa al día siguiente y no tenía muy claro que me fuesen a renovar (temas de multinacionales, no es porque yo no lo valiese :D). Así que por qué iba yo a “preocuparme” de que Jim estuviese aquí sin avisar. ¿Qué podría pasar? ¿Qué no me renovasen?
Pero me equivoqué. Sí podía pasar algo que me preocuparía por algún tiempo. Y no sólo me preocupó, también cambio mi vida y con el paso de los meses también me ha cambiado incluso a mí.
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